Un alimento que acompaña y es acompañado

La mandioca, un producto que se exporta por 26.713.038 toneladas al año, naturalmente, se encuentra en grandes cantidades en los mercados y supermercados de todo el país y, por supuesto, en muchísimas recetas y presentaciones. Es un alimento con niveles de grasa prácticamente nulos, libre de gluten, vitaminas B y C y algunos minerales importantes como el potasio y el calcio, el hierro y el magnesio; también rico en hidratos de carbono. Su sabor sutil , más bien dulce y, en ocasiones amargo, le permite servir de base para la combinación de distintos sabores, pero lo que más asertivo resulta es lo ácido, lo salado, lo neutral, frío o caliente sobre la mandioca, siempre a temperatura media, muy rara vez fría. Así mismo esta raíz sirve en sí misma para distintas mezclas, pues su sabor, aunque suave, es especial y único.

Un dato curioso es que la presentación más común de la mandioca no es con esta entera, sino convertida en harina; hoy día el 80% de la yuca que se consume en el país es polvo de mandioca o tapioca, como se le conoce en Brasil. Esta variante preparada suele verse más en el norte del país, aunque en todas partes existe y es común, y sirve como base para uno de los acompañamientos más tradicionales, la Farofa, que mezcla la tapioca con un alimento graso y le agrega hierbas como col, o granos como judías carillas, e incluso embutidos y huevo; también se puede hallar con todos estos ingredientes en el mismo plato.

Dos platos sencillos que tienen mandioca

Si hay un ingrediente que le pone fuerza a un plato, por su contenido energético y su volumen es la mandioca, cuando se mezcla con pescado, especialmente, podemos decir que quizá se ha logrado una combinación ideal. Un plato playero, proveniente del estado de Bahía, en cuyas playas podríamos darnos verdaderos banquetes, con el Pirão y con muchos otros platos que exponen la variedad de calamares y pescados usados en la cocina de Brasil.

El Pirão: es un plato muy parecido a la Farofa, al que se aplica una cantidad mayor de tapioca sobre un pescado fresco, a este se va agregando lentamente el caldo donde fue cocido ese pescado, mezclando la harina tostada y generando una compuesto con mayor corporeidad.

El queso es otro de los grandes rubros del país, se conserva por tradición la práctica de la reducción de leche cuajada, de la que resulta el famoso Queijo Cualho o queso cuajado, queso que es muy bien aprovechado en la repostería y la panadería, tal es el caso Pão de Queijo, una receta muy fácil de preparar para la que, contando con un horno, no habrá complicaciones. Un pasabocas estupendo en las celebraciones y una entrada que a todos gusta.

Se han proliferado sus recetas y variantes por toda la región sur del continente americano, y en distintos países puede encontrarse esta receta con algunas variaciones en el nombre, pero siempre con su particular sabor a mandioca en el fondo.

Pão de Queijo: Otro plato es el pan de queso, para que de la mandioca o yuca solo se necesita su almidón, esto para darle textura y uniformidad a la masa; el resultado unos deliciosos panecillos que pueden ser acompañados de una bebida caliente.

 La mandioca posee, como hemos visto, propiedades vitamínicas y minerales esenciales para nuestro consumo, es un alimento completo y de un sabor único, además, una de sus presentaciones más comunes, la tapioca, ofrece grandes beneficios como mejorar la digestión y proteger las paredes intestinales; por último, es ideal para ganar masa muscular y resulta positivo en la dieta de deportistas que necesitan estar energizados.