Historia

Para comprender la historia del tacacá debemos desplazarnos hacia la época indígena. Incluso antes del periodo colonial, momento en el cual, la leyenda señala que los nativos de la zona ya empezaban a preparar distintos caldos.

Y para elaborarlos, usaban todos los alimentos comestibles de la zona, como distintos tipos de hierbas, y el tucupí. Además de abundante agua; y al ser tan rendidor, era consumido de forma frecuente.

En el momento en el cual los europeos arriban al territorio de Brasil, ocurre lo mismo que en otros tantos lugares del continente americano: una fusión cultural muy grande, donde ingredientes locales y extranjeros se mezclan.

Esto, porque cuando los europeos se percatan que la mayoría del tiempo los indígenas consumían una especie de caldo ―el Tacacá―, ellos deciden probarlo y sumarle algunos de sus propios ingredientes.

La cuestión es que, si bien a ellos les pareció que había logrado una mejoría en la receta, los nativos pensaron muy diferente, pues estaban acostumbrados a su sabor original, y no les gustó la idea de cambiarlo ni un poco.

Eso es lo que explicaría que no hay muchas variaciones entre ese Tacacá original, y el que se consumen en la actualidad en todas las regiones de Brasil. Constituido a base de hierba jambú, el tucupí y el agua.

Datos adicionales

Si bien hay pocas variantes del Tacacá, los acompañantes no son tan limitados, como es el caso de los camarones, mandioca y ajo.

Pero además de su exótico sabor, esta sopa también se usa como alimento medicinal, capaz de aliviar el dolor de muelas y proporcionar tanto nutrientes como vitaminas, necesarios para el buen funcionamiento del cuerpo humano.