Fiestas juninas tradición y diversión

Brasil es el corazón de la fiesta, si hay un país donde se vive con mucha alegría y se celebra constantemente la vida, definitivamente es este, pues no bastándoles con el impresionante Carnaval de Rio del que habla todo el mundo durante varios días, tienen otra afamada celebración: “Las fiestas juninas” que, aunque no son de la magnitud mediática del Carnaval de Rio, son sumamente importantes, porque trascienden de una ciudad, extendiéndose por casi todo el territorio.

Se trata de una serie de fiestas que se hacen en honor a San Juan el 13 de junio, a San Antonio el 24 de junio y a San Pedro el 29 de junio, de allí su nombre “juninas”, porque todas se dan durante el mes de junio. Curiosamente coinciden con inicio del solsticio de invierno en el hemisferio sur. Se dice que esta festividad fue introducida por los colonizadores portugueses, que acostumbraban celebrar el solsticio de verano en Europa. 

Se preparan con mucho esmero en las poblaciones rurales del país, donde los grandes banquetes, la música tradicional, los bailes típicos alrededor de fogatas, los fuegos artificiales y los globos del deseo, son sólo algunas de las cosas que encontrarás allí. Campina Grande y Cauarú son dos de las ciudades donde se organizan las fiestas juninas más grandes del país.

Grandes banquetes y fraternidad

Los grandes banquetes, son uno de los aspectos más llamativos de esta celebración, no solamente porque se degustan deliciosos platos típicos de la gastronomía brasileña, sino porque tienen un significado más profundo: la preparación de los alimentos para esta celebración como una ceremonia de fraternidad, amor y compartir en familia.

Cada año son más las personas interesadas en visitar Brasil para disfrutar de esta celebración, para los amantes de la comida representan un placer doble, pues en ellas puedes deleitarte con una gran variedad de platos tradicionales, hechos a base de maíz (porque coincide con la cosecha de este cereal), mandioca (yuca), tapioca (harina de yuca) y maní.

Los platos tradicionales de las fiestas juninas

Entre los platos que más destacan durante estas fiestas, encontramos la Pamonha o Pamoña, que es una especie de bollo de maíz dulce envuelto en hojas de maíz. Su sabor es suave e ideal para acompañar con café o leche. O el Cúscuz, un plato heredado de la cocina árabe que llego a tierras brasileñas con los portugueses.

Otro de los platos principales es el delicioso Curau que se prepara con harina de maíz, leche condensada y coco, o la Canjica, que es una versión del Curau. El Bagel, que es una rosquilla elaborada a base de harina de trigo, leche condensada y maní tostado, o las populares manzanas del amor, esas cuya corteza es caramelizada y no podía faltar el tradicional arroz con leche, que es tradición heredada de Portugal y lleva arroz, leche, huevos, ralladura de naranja y canela.

En lo que a bebidas se refiere, podrás probar el Quentão, un vino caliente que lleva un poco de chacaza (licor típico de Brasil, hecho a base de la melaza del jugo de caña de azúcar), canela, jengibre, clavo, azúcar y agua. Se bebe poco, para que el cuerpo se mantenga caliente, al caer la noche cuando el frío se hace sentir, sobre todo al sur de Brasil, donde las temperaturas son más bajas.

Las fiestas juninas son una de las expresiones culturales más representativas de Brasil, que reúne la música, la danza, la religión y la gastronomía e invitándonos a ser parte de esta celebración en la distancia a través de la preparación en familia de sus platos tradicionales.