Los frijoles están por todas partes

El frijol es el principal elemento de este plato, suele ser negro, pero podemos encontrar blanco y rojo (Este último es más común en Portugal) Se debate el origen de este plato, pues, vale decir que se han hecho vastas investigaciones con el fin de averiguar la procedencia de esta combinación de ingredientes, y son muchos los historiadores que coinciden en que surgió en la época de la esclavitud, cuando, luego de los festines, en los cuales se consumían una gran cantidad de alimentos variados, los esclavos preparaban un cocido con todo lo sobrante.

 Diversos productos se mezclaban en estas grandes fiestas pues por las condiciones de transporte y la seguridad, en ocasiones, pasaban la noche entera celebrando. Por lo cual se disponían grandes ollas y bandejas repletas de comida. Siempre había oportunidad de probar lo que resultara de estas combinaciones: una especie de guiso con frijoles y distintos ingredientes que se convirtieron en lo que conocemos como Feijoada.

La base: el arroz blanco

El arroz, por su parte, segundo ingrediente de esta preparación latina, se cultiva desde hace unos cientos de años en el país y se ha fortalecido al día de hoy, hasta convertirse en uno de los principales 10 países exportadores de arroz del mundo, así como el primero en la región latinoamericana y El Caribe. Este producto autóctono satisface las necesidades alimenticias del Brasil, y es por eso que una Feijoada va bien acompañada del arroz blanco, pues, además el sabor resulta como base para la mezcla de muchos otros sabores.

El plato, su origen y variantes

El plato suele acompañarse, además, de polvo de mandioca, una especie de harina hecha a base de yuca o mandioca, este también  es un ingrediente muy común en otros platos brasileros y, con él, la carne. Los tipos de carne varían según la receta, el cocinero, o el gusto de los comensales; lo que es cierto, es que una buena preparación de carne es propia de una Feijoada; costilla ahumada, tocino ahumado, carne seca y costillas de cerdo, podrían combinarse perfectamente en un solo plato. También unas rodajas de naranja; estas, anteriormente se consumían bajo la creencia de que prevenían enfermedades, como el escorbuto; no obstante, muchos lo asumen como un ingrediente para ayudar a la buena digestión.

Este plato tradicional posee una fuerte carga de energía, pues mezcla carbohidratos y proteínas en gran cantidad. Quienes hacen ejercicio y gustan de una vida sana y activa estarán muy a gusto de que es altamente recomendado  para ellos, siempre que ganar musculatura y fuerza sea una meta a cumplir.

 Algunos añaden a esto, un poco de col picado, salteado en ajo y aceite. Son muchas entonces las combinaciones posibles para una Feijoada, pero son cuatro las más comunes y representativas. Cada una de ellas aprovecha lo mejor de su región y lo trae al plato: La Feijoada Branca tiene frijoles blancos particularmente; la vegetariana que, como lo indica su nombre, es la versión de bajas calorías, incorporando otros vegetales; Feijoada de Frutos do Mar pone en el plato lo mejor de los productos del mar (hay que decir que en materia de pescado y mariscos, Brasil es un gran productor); Por último, la Feijoada Tradicional que es la que hemos descrito, una de las mejores muestras de la calidad y la sencillez de la gastronomía brasileña