Caldo de pollo rústico

El caldo de pollo rústico es un remedio casero que reconforta y ayuda a aliviar resfriados, ideal para una cena cálida en días fríos. Su aroma y sabor evocan calma y bienestar.

El caldo de pollo rústico es una sopa tradicional que reconforta con su sabor profundo y natural.

Sus ingredientes simples, como cebolla, especias y pollo en trozos, se combinan para crear un plato lleno de calidez y sabores auténticos.

Es perfecto para compartir en familia en un día tranquilo, ofreciendo una experiencia simple pero llena de vida.

Caldo de pollo rústico

Sopas
1 hora
6 Porciones

Ingredientes

1 Pollo rústico

150 gramos de Pasta

1 ½ litro de Agua

1 Cebolla

1 cuchara de Caldo de pollo en polvo

1 cucharilla de Pimienta de grano

½ cucharilla de Sal

Preparación

Paso 1 : En la cocina, monta una olla a presión ordinaria y agrega las especias como la cebolla cortada, los granos de pimienta, la sal y el caldo de pollo.

Paso 2 : Coloca el pollo rústico en trozos y cúbrelo con agua.

Paso 3 : Lleva a fuego medio, tapa y cocina por 40 minutos hasta que el pollo esté listo.

Paso 4 : Retira el pollo, desmenúzalo y cuela el caldo para quitar los trozos de cebolla y pimienta.

Paso 5 : Vuelve a poner el caldo al fuego, añade la pasta y cocina según las instrucciones del paquete.

Paso 6 : Por último, agrega el pollo desmenuzado al caldo, prueba y ajusta la sazón.

Paso 7 : Sirve la reconfortante sopa de pollo adornada con huevo hervido o perejil.

Paso 8 : ¡A disfrutar!

Valoración de la receta

Clasificación : 4.9/5 (79)
No me gusta
Podría mejorar
Está bien
Me gusta
Me encanta

Reseñas de la receta

Preguntas sobre la receta