El caldo de pollo rústico es un remedio casero que reconforta y ayuda a aliviar resfriados, ideal para una cena cálida en días fríos. Su aroma y sabor evocan calma y bienestar.
El caldo de pollo rústico es una sopa tradicional que reconforta con su sabor profundo y natural.
Sus ingredientes simples, como cebolla, especias y pollo en trozos, se combinan para crear un plato lleno de calidez y sabores auténticos.
Es perfecto para compartir en familia en un día tranquilo, ofreciendo una experiencia simple pero llena de vida.
Caldo de pollo rústico
Ingredientes
1 Pollo rústico
150 gramos de Pasta
1 ½ litro de Agua
1 Cebolla
1 cuchara de Caldo de pollo en polvo
1 cucharilla de Pimienta de grano
½ cucharilla de Sal
Preparación
Paso 1 : En la cocina, monta una olla a presión ordinaria y agrega las especias como la cebolla cortada, los granos de pimienta, la sal y el caldo de pollo.
Paso 2 : Coloca el pollo rústico en trozos y cúbrelo con agua.
Paso 3 : Lleva a fuego medio, tapa y cocina por 40 minutos hasta que el pollo esté listo.
Paso 4 : Retira el pollo, desmenúzalo y cuela el caldo para quitar los trozos de cebolla y pimienta.
Paso 5 : Vuelve a poner el caldo al fuego, añade la pasta y cocina según las instrucciones del paquete.
Paso 6 : Por último, agrega el pollo desmenuzado al caldo, prueba y ajusta la sazón.
Paso 7 : Sirve la reconfortante sopa de pollo adornada con huevo hervido o perejil.
Paso 8 : ¡A disfrutar!













