Estas galletas de almidón de yuca, también conocidas como polvilho, son una tradición en muchas familias latinoamericanas.
Crujientes por fuera y suaves por dentro, son ideales para compartir en cualquier momento del día. Su preparación es sencilla y requiere ingredientes básicos.
Puedes disfrutarlas solas, acompañadas con mantequilla o dulce de leche, o incluirlas en una merienda con infusiones.
Son una opción sin gluten y muy versátil para recetas rápidas y caseras, que además se conservan en buen estado hasta un mes en un recipiente hermético.
Galletas de almidón de yuca (polvilho)
Ingredientes
500 gramos de Almidón de yuca agrio (polvilho azedo)
200 mililitros de Leche
200 mililitros de Aceite
1 taza de Agua
1 Huevo
1 pizca de Sal
Preparación
Paso 1 : En un recipiente grande, se deben mezclar el almidón de yuca con la sal hasta que estén bien integrados.
Paso 2 : Luego, en una olla pequeña, se calienta la leche junto con el aceite hasta que hiervan.
Paso 3 : Una vez caliente, se vierte lentamente el líquido sobre el almidón y la sal, mezclando con una espátula hasta obtener una masa con grumos.
Paso 4 : Es recomendable dejarla templar durante unos cinco minutos antes de continuar.
Paso 5 : En un recipiente aparte, se rompe el huevo y se incorpora a la mezcla anterior, mezclando bien para integrarlo completamente.
Paso 6 : Poco a poco, se agrega agua, continuando la mezcla hasta obtener una masa homogénea, lisa, firme y un poco más espesa que la masa de un bizcocho.
Paso 7 : Precalentar el horno a 200 °C.
Paso 8 : Se transfiere la masa a una manga pastelera con boquilla lisa de aproximadamente medio centímetro de diámetro.
Paso 9 : Sobre una bandeja de horno, se forman bastones de unos 15 a 16 centímetros de largo, dejando espacio entre ellos para que puedan expandirse al hornear.
Paso 10 : Las gallegas se hornean durante unos 20 minutos, hasta que se inflen ligeramente y adopten un tono dorado suave.
Paso 11 : Una vez listas, se retiran del horno y se dejan enfriar completamente antes de servir o almacenar en un recipiente hermético para mantener su frescura.













