El chuvisco es un dulce tradicional que consiste en pequeños buñuelitos fritos en un almíbar dulce.
Prepararlos es sencillo y el resultado es una delicia crujiente y melosa que encanta a todos. La receta combina yemas de huevo, azúcar y harina, formando pequeñas gotas que se cocinan en almíbar, logrando un postre suave y dulce perfecto para compartir en familia.
Su preparación requiere atención a la textura de la masa y la cocción en almíbar para obtener los mejores resultados, logrando un equilibrio entre la crocancia y la suavidad de cada bocado.
Chuvisco (Buñuelitos)
Ingredientes
12 Yemas
1 kilogramo de Azúcar
8 cucharas de Harina
Preparación
Paso 1 : El azúcar se coloca en un tacho y se calienta hasta formar un almíbar.
Paso 2 : Antes de que este espese demasiado, se aparta una taza y media del almíbar y se reserva en una vasija.
Paso 3 : En un recipiente aparte, las yemas se baten hasta que adquieren un color blanquecino.
Paso 4 : A continuación, se añade la harina tamizada a las yemas, mezclando bien hasta obtener una masa suave y homogénea.
Paso 5 : Se evalúa la consistencia de la masa; si es necesario, se agrega un poco más de harina para conseguir una textura similar a la de una masa de torta blanda.
Paso 6 : Con una cucharadita, se toman porciones de la masa y se forman pequeñas gotas.
Paso 7 : Estas se cocinan en el almíbar caliente, hasta que adquieran un ligero tono dorado.
Paso 8 : Una vez listas, se retiran con una espumadera y se colocan en la vasija con el almíbar reservado.
Paso 9 : Para mantener la textura, se añade agua hirviendo lentamente al almíbar en la vasija.
Paso 10 : Finalmente, los buñuelitos se escurren cuidadosamente y se presentan en un plato formando un racimo de uvas, listos para disfrutar.













