El acarajé es un plato delicioso y lleno de historia, originario de Brasil, que consiste en bolitas de frijol de ojo, fritas en aceite de dendé.
La preparación requiere remojar el frijol, retirar la cáscara y mezclar con cebolla rallada y sal. Luego, se modelan las bolitas y se fríen en aceite caliente, con una cebolla pequeña para evitar que se queme.
Se pueden rellenar con gambas secas, vatapá o especias para potenciar su sabor.
Es perfecto para una entrada o un festejo especial, y su textura crujiente y sabor intenso lo hacen irresistible.
Acarajé tradicional
Ingredientes
1 kilogramo de Frijol de ojo
300 gramos de Cebolla rallada
1 litro de Aceite de dendé
1 Cebolla
1 pizca de Sal
Preparación
Paso 1 : Primero, se coloca el frijol de ojo en remojo durante dos horas para facilitar su preparación.
Paso 2 : Después, se enjuaga cuidadosamente y se retira la cáscara junto con los ojitos negros, dejando solo la semilla.
Paso 3 : La semilla limpia se pasa lentamente por un triturador o en el procesador hasta obtener una masa homogénea.
Paso 4 : Luego, la masa de frijol se vierte en una olla y se mezcla con cebolla rallada y sal al gusto utilizando una cuchara de madera, hasta lograr una consistencia liviana y bien integrada.
Paso 5 : En un tacho grande, se calienta bien el aceite de dendé y, para evitar que este se queme, se añade una cebolla pequeña entera.
Paso 6 : Con las manos, se modelan pequeñas bolitas de la masa, formando los acarajé.
Paso 7 : Estas bolitas se fríen en el aceite caliente, dándoles vuelta para que se doren de manera uniforme y queden crujientes por fuera.
Paso 8 : Cuando estén listos, se escurren sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Paso 9 : Finalmente, los acarajé están listos para servirse, ya sea rellenos o solos, según la preferencia.













