Historia del urucúm

Se tiene registro de que los ancestros de América Central y del Sur usaban el colorante de las semillas para adornar sus instrumentos de caza, ropa, vestimenta de guerra e incluso para marcarse la cara de color rojo intenso.

En el caso de los aztecas, hay constancia sobre que empleaban la pigmentación del urucúm para hacer parecer que las bebidas eran de sangre humana, y así posteriormente usar esta «bebida sangrienta» en rituales.

Con el paso del tiempo, aproximadamente en el siglo XVIII, los ingleses empezaron a usar este fruto para elaborar queso; siendo así como se dio el comercio con queso y urucúm.

Ya para 1944 el urucúm oficialmente era vendido como un colorante vegetal, —para muchos el primer colorante comercial—, teniendo gran relevancia en la Europa de la época.

Características y propiedades

También conocido como «achiote», «onoto», «bija» y «rocú», el urucúm es un fruto muy usado en varios países de América, siendo un poco más frecuente en Brasil. Aunque su uso también se da en otros territorios como Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia, México y Venezuela.

Su semilla es de un color naranja rojizo, muchos describen su sabor como algo picante y potente, este tiene como característica el pigmento que se desprende de las semillas, por este curioso distintivo en Brasil comúnmente se usa para dar color a algunos ingredientes como quesos, mantequillas, masas para empanadas e incluso chocolate.

El urucúm posee vitamina C, antioxidantes y flavonoides, gracias a esto es bueno para controlar dolores de cabeza, dolor de garganta, fiebre, hipertensión, vómitos, asma y diarrea.