Historia de la bebida

Como con otros elementos del color local, los orígenes de la Caipiriña no son del todo claros. Sin embargo, es una fortuna contar con dos teorías bastante interesantes que buscan esclarecer esta incógnita.

La primera teoría nos lleva al siglo XIX. Momento en el cual a los esclavos les gustaba la «garapa», bebida formada a base de un jugo elaborado con caña de azúcar. Al cual, un buen día, decidieron anexarle el contenido de una botella de alcohol olvidada.

Y el resultado fue tan satisfactorio que empezaron a elaborar la bebida con mayor frecuencia, y años más tarde, sería vista en muchos bares, manteniendo su popularidad hasta el día de hoy.

En cuanto a la segunda teoría, esta es un poco más apoyada que la anterior. Y nuevamente nos sitúa en el siglo XIX; concretamente en São Paulo, lugar donde se cuenta que algunos terratenientes en una noche de copas quisieron mezclar un poco las bebidas.

Para esto, juntaron la garapa con algunas botellas de alcohol, dándose así la creación de la caipiriña, que adquirió renombre y era vista como un coctel local revulsivo del vino o whisky, ―bebidas que eran muy caras de exportar al país―.

Por si deseas saber más...

También conocida como «caipirinha», es una bebida alcohólica típica del país brasileño, preparada con cachaca, la cual se junta con un poco de limón, hielo y azúcar.

Gracias a la gran demanda que tiene la caipirinha en Brasil, cuenta con algunas variantes en su preparación, entre los cambios que se pueden encontrar destacan el prepararla con ingredientes como: azúcar morena, vodka, ron, pisco, vino o frutas picadas.