Una fruta invisible que todos conocemos

Originaria de América del Sur, la Goiaba (conocida en español como Guayaba) es uno de esos frutos invisibles que se encuentran en nuestra vida cotidiana tanto en Brasil como en otros países del mundo. Todos las conocemos, eso está demostrado, pero rara vez es esta fruta considerada como una de las favoritas.

Quizás su aspecto poco atractivo, en comparación con otro color (las frutas tropicales suelen tener colores exóticos) el propio de la guayaba no llama la atención del consumidor, por encima de las demás, como el mango o la piña, si se trata de escoger por las góndolas y puestos de venta de todo el país.

Cuando la guayaba no ha madurado posee un color verde más oscuro y, en la medida que madura, cambia su verde a claro, hasta ponerse amarillo, pero no un amarillo llamativo, sino más bien pálido y suave.

Por la Guayaba muchos sienten amor y odio, bien sea porque al morderla a veces puedes conseguir un agridulce, muy característico de su etapa inmadura y de las frutas nativas, o, en ocasiones una dulzura y textura muy agradables al paladar. En el centro, la pulpa, con semillas duras que requieren ser masticadas con cautela, un bocado distraído podría lastimar la mandíbula y causar un mal rato. Su olor es famoso y fácil de distinguir a la distancia.  

Particularidades y usos de la Goiaba
Su árbol, conocido por sus flores blancas da un fruto fiel en su temporada, cada uno de ellos de características variadas como el color e, incluso, frutos que internamente sean de color blanco, pero lo más común es que sean de color rosa. Estos frutos de color blanquecino por dentro suelen destinarse para la exportación, mientras que en Brasil y otros países se aprovechan las de color rosa fuerte y hasta rojo en dulces y recetas que logran un aspecto muy tropical. 
Un hecho interesante que destacar sobre esta fruta es que ha dejado para la historia el honor de haber sido considerada, en la confitería nacional la reina de las frutas, siendo la más utilizada en la producción de dulces elaborados en olla de cobre. En estas preparaciones, la guayaba y otras frutas son convertidas en almíbar o mermelada, para este proceso es necesario que la guayaba se encuentre en su último grado de madurez, es decir, con la más alta concentración de azúcares naturales y acidez baja. Por lo tanto, la producción de dulces va a tener un sabor muchísimo mejor. 
Si se vende fresco este producto, habiendo aprovechado esa etapa de su maduración, garantizará rentabilidad pero con la desventaja de poder solo ofrecerse de manera regional y nacional, pues su tiempo de preservación es bastante corto tiempo y se generan limitantes para su transportación. Esto, a pesar de la calidad reduce su mercado de consumo y lo hace un producto bastante exclusivo. 
Mercado de la Guayaba y dos presentaciones que te encantan
Actualmente los estados con mayor producción de Goiaba son: Sao Paulo, Pernambuco y Bahía (principalmente en el Valle del São Francisco). Hoy en día, una de las más fuertes economías del país es el procesamiento de frutas, ya sea para la producción y la extracción de dulce o de la pulpa de zumo, la fabricación de yogur y helado. La venta de fruta fresca queda como un mercado más pequeño en las bases de esta economía, materia prima.
La Guayaba tiene la particularidad de ser aprovechada casi en su totalidad, pues en el procesamiento se pueden eliminar los daños existentes en algunas frutas, eliminarse las larvas en incluso usarse las magulladuras preferiblemente en muchas ocasiones. Las recetas que podemos llevar a cabo gracias a la guayaba son muchas, sin embargo aquí mencionamos dos que quizá conozcas y quieras aprender a hacer.
Dulce de guayaba en almíbar: es la típica mermelada hecha a base de esta fruta, mezclando el jarabe y los trozos de Guayaba, hasta la consistencia que más nos guste. 
Guayaba dulce enlatado: Por su parte, esta preparación requiere las guayabas cocinadas previamente, a las que se lleva a un proceso similar al de el almíbar.