Historia del alimento

La primera versión nos traslada al siglo XVIII, en Minas Gerais. Donde se dice que en estos tiempos la harina de trigo era básicamente inservible, pues a pesar de ser traída por los portugueses, no era utilizada; sino que en su lugar, usaban harina de Yuca.

Y un buen día, en un momento dado unos habitantes que cocinaban para sus patrones decidieron añadir huevos, leche y un poco de queso a la harina de yuca, hicieron bolas con la mezcla y ¡voila! Obtuvieron el pan de queso.

Otra versión no da un lugar exacto, pero brinda como referencia a la época de esclavitud. Durante la misma, se dice que al haber un choque cultural y gastronómico importante, muchos platos surgieron de aquí.

Habiendo historiadores que afirman que el pan de queso brasileño proviene de esta mezcla culinaria, formando un hipotético escenario donde unos esclavos cocineros mezclaron la yuca, —que era el ingrediente local por excelencia de los indígenas brasileños— con huevos, leche y un poco de queso, traído del viejo continente, naciendo así el famoso pan.

Añadiéndose que durante sus inicios no recaudó tantos éxitos, sino que hubo que esperar a 1950, para que su consumo y uso se disparara a la forma en la que esta hoy día.

Datos adicionales

Si bien es cierto que el denominado «pan de queso» es un alimento muy conocido de la gastronomía brasileña, eso no quita que también sea consumido en otros países de América del Sur. En los cuales a pesar de no ser tremendamente popular en sus inicios, goza de buena posición.

Aunque de manera tradicional es formado a base de harina, huevo, queso y leche, siendo esta la receta común del pão de queijo. Este pan cuenta con sus variantes.

Por ejemplo, en Paraguay existe la chipa, quienes muchos afirman que tienen una gran relación al ser muy parecidas. Mientras en Colombia se prepara el pan de bono, que se elabora con ingredientes similares pero valiéndose de su propia técnica.