Historia del platillo

Cuando los portugueses arribaron a Brasil, trajeron consigo alimentos que los nativos no habían visto nunca en su vida, y por los que quedaron muy asombrados y maravillados.

Pudiendo nombrar la carne de vacuno y sus partes comestibles, como el morro, la lengua, oreja y rabo de cerdo, alimentos que se usarían para nuevas recetas y platillos que adquirirían popularidad con el tiempo.

Pero no solo los brasileños quedaron maravillados, sino que también los portugueses tuvieron su momento de asombro al observar los alimentos e ingredientes locales de Brasil; generando con todo esto, una mezcla cultural gastronómica histórica.

Siendo así como un día, los esclavos negros traídos de África que recolectaban las sobras de comida que habían dejado los colonizadores, hallaron restos de carne y arroz que decidieron cocinar junto con caraotas negras y agua, para consumirlas con una harina a base de yuca que era conocida como «farofa», que era como su alimento más típico.

¿Sabías que...?

Conocida también como «frejolada» y «frijolada», la feijoada es un plato emblema de la gastronomía brasileña, que se suele preparar en Portugal y países africano como Mozambique.

Y por supuesto, existen algunas variantes, como la portuguesa, con la que se diferencia porque se prepara con frijoles rojos y blancos.

Pero además de su delicioso sabor, la feijoada es recomendada, ya que es rico en antioxidantes, previene y cura de la gripe, y es fuente de muchas vitaminas, como A, B3, B6, B9, C y E.